El Campeonato Mundial de Karting de 1980 se celebró en Nivelles, Bélgica, marcando un año de intensas competencias y sorpresas en el mundo del karting. Este evento reunió a algunos de los pilotos más prometedores de la época, destacando la participación de Terry Fullerton de Gran Bretaña, Peter de Bruijn de los Países Bajos y un joven Ayrton Senna de Brasil.
La competición se estructuró en tres finales, donde los dos mejores resultados de cada piloto serían considerados para la clasificación final. Terry Fullerton, quien ya había ganado el título en 1973, lideró la segunda final y estaba en una posición favorable para repetir su hazaña. Sin embargo, su motor falló, obligándolo a retirarse y dejando el camino libre para sus competidores.
Ayrton Senna, quien más tarde se convertiría en una leyenda de la Fórmula 1, logró ganar la segunda final, demostrando su habilidad y potencial en el karting. Sin embargo, fue Peter de Bruijn quien se impuso finalmente, asegurando el título de campeón mundial. La tercera final fue crucial para determinar el campeón, y de Bruijn logró superar a Fullerton y Senna, consolidando su victoria.
Este campeonato también fue notable por la introducción de los motores Yamaha, que hicieron su debut en la escena internacional del karting. Aunque la marca japonesa no alcanzó la cima en esta ocasión, su presencia marcó el inicio de una nueva era en la tecnología de motores para karting.
Por otro lado, Milan Simak de Checoslovaquia se coronó campeón europeo de 125cc en Olomouc, convirtiéndose en el primer piloto checo en ganar un título importante de la CIK-FIA. Simak más tarde se convertiría en un influyente fabricante de karts, fundando la marca MS Kart.
El Campeonato Europeo de 100cc se llevó a cabo en Liedolsheim, Alemania, donde Tony Zösler de Austria se alzó con la victoria. En la categoría junior, Bernd Schneider de Alemania prevaleció en Le Creusot, Francia, en la Copa Junior CIK-FIA.
El Campeonato Mundial de Karting de 1980 no solo destacó por sus emocionantes carreras y sorpresas, sino también por ser un trampolín para futuros campeones del automovilismo. La combinación de talento emergente y avances tecnológicos hizo de este evento un hito en la historia del karting.